La influencia de la robótica en el empleo, un beneficio cada vez más valorado.

Hoy en día, cuando el dinamismo de la industria se ha visto afectado por las fluctuaciones de la economía, la incorporación de tecnología en los procesos productivos está lejos de ser una amenaza para el empleo. Por el contrario, se espera que sus efectos positivos sean una verdadera revolución.

Cuando hablamos de tecnología robótica, se tiende a pensar en sistemas de alta complejidad y con un proceso de instalación e inducción demandantes. Sin embargo, esta percepción ha debido evolucionar por cuanto las soluciones tecnológicas son una realidad tanto en el hogar como en la industria. Es por este motivo, que los expertos del área se atreven a analizar el efecto que tiene en el empleo y los hábitos de las personas el crecimiento que tiene esta área en el mundo.

Los cambios o más bien la irrupción tecnológica, se está viendo desde las tareas del hogar hasta el sector aeroespacial; de la agricultura a la salud y la educación, desde el ocio hasta la industria militar, abarcando así un enorme espacio en la economía, y por ende, pudiendo convertirse fácilmente en presa de los miedos sobre una influencia negativa en el empleo.

Según un estudio del banco estadounidense Bank of América Merril Lynch, los robots pasarán a ejercer el 45% de los trabajos de fabricación en los próximos 20 años, frente al 10% actual. Una verdadera revolución industrial asimilable a la de hace casi dos siglos, cuando la introducción de la máquina de vapor dio paso a una economía urbana e industrializada, abriendo con ello nuevas posibilidades laborales que van muy de la mano con el desarrollo que los profesionales de la industria también están viviendo y en orden de adaptarse a las nuevas tecnologías.

Los inversores verán abrirse nuevas oportunidades de negocio, mientras que los usuarios modificarán sus hábitos tras una revolución productiva que involucrará a todos los ámbitos económicos. Según Merrill Lynch, el mercado de la robótica y la inteligencia artificial alcanzará un volumen de 152.000 millones de dólares en 2020, siendo actualmente de 32.000 millones.

El informe de Merrill Lynch destaca ocho sectores estratégicos donde los robots tendrán un efecto económico revolucionario: inteligencia artificial; defensa e industria aeroespacial; transportes; finanzas; salud; producción industrial; servicios domésticos y la minería.

En el caso de la industria minera, experiencias como la llevada adelante por MIRS, empresa líder en el desarrollo de soluciones robóticas, son el ejemplo de que las incorporaciones de tecnología en los procesos productivos significan mejoras en los puestos de trabajo, en términos de seguridad, efectividad y ahorro de recursos. Y al mismo tiempo, estos cambios demandan de los profesionales una constante búsqueda de perfeccionamiento y especialización, lo que termina redundando en un importante aporte a la producción y a la premisa básica en el mercado minero, es decir, concentrar los esfuerzos en mejorar la producción y evitar que esta se detenga, en este caso una continuidad productiva apoyada por la incorporación de soluciones roboticas.

FUENTE: http://economia.elpais.com/economia/2015/11/16/actualidad/1447700370_143163.html

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